Principales errores en la Renovación carismática y como solucionarlos.

Saludos, luego de escribir las primeras dos entregas de este tema, quiero concluir con el análisis de las principales situaciones que pueden surgir en los grupos carismáticos y cuál sería la solución pastoral ante ellos. No se entienda esto como una evaluación detallada de los problemas del movimiento sino una enumeración de las diferentes situaciones con las que se han encontrado muchos presbíteros con los miembros de la RCC.

1. Emocionalismo:

Es una expresión  muy habitual, y no solo sucede en la RCC, sino en cualquier movimiento o asociación de la Iglesia que hagan retiros, confundir la fe con lo emocional, creer que Dios está conmigo porque me siento muy bien, me siento muy feliz, eufórica, loquito, loquita. ¡Qué bien que se está aquí, que chévere, que bacán, que pulenta, que pajita! “No saben lo que dicen” (Lc 9:33-36; Mc 9:5-9).

Si piensan que Dios está cuando uno se siente bien entonces, estamos muy mal. Y cuando vienen las dificultades, los problemas, las crisis, entonces Dios nos ha abandonado, ya no tenemos FE.


2. Anti-intelectualismo y pietismo:

Suponer que la Fe es creer a ciegas. He conocido personas que creen que para dar un tema solo basta una oración y el “espíritu va a hablar a través de ti” o personas que no buscan la formación doctrinal en las actividades que se hacen y cuando se les corrige saltan diciendo “necesitas tener fe para entenderlo” “necesitas vivirlo para que sepas que es”.

En palabras del Padre Salvador Carrillo A “es cierto que la RCC tiene por característica su espontaneidad, pero eso no quiere decir brutalidad, se preparan Intelectualmente para poder dar razón de la FE: Tienen el Seminario de Vida que es el Encuentro vivo con Cristo, luego el curso de formación 1, 2, 3, 4, la Escuela de Vida. Y en mi Parroquia están estudiando los Jóvenes de la RCC, Teología en Chosica. La espontaneidad viene luego de una preparación Remota. Claro para preparar un tema doctrinal se necesita de una preparación mediata e inmediata”

3. Gnosticismo:

Sentirse conocedores de las cosas divinas y por lo tanto perfectos, debido a las experiencias espirituales recibidas. ¡Tenemos el monopolio del Espíritu, ya conocemos a DIOS! Dios no se deja atrapar en nuestra cabecita. (Mc 14:50-51) San Agustín quería tener el conocimiento absoluto de Dios, Un niño cargando agua del mar para meterla en un hoyito le hizo conocer la imposibilidad de atrapar a Dios.

4. Iluminismo:

Aceptar la falsa pretensión de ser iluminado y guiado sólo de lo alto. El Señor me ha dicho esto, el Señor me ha dicho este otro, he visto al Señor que me visitó en mi cuarto. El diablo se me apareció y me llamaba pero soy siervo del Señor. Conviértanse por el Señor me ha dicho que el mundo se va a perder de aquí a tres días. Tengo hilo directo de comunicación con Dios, con la Virgen, con los Ángeles, con los Apóstoles, con los Santos.

5. Independentismo:

Esta es la principal queja de algunos sacerdotes amigos sobre los carismáticos, muchos grupos aseguran depender únicamente del Espíritu, sin estar sujeto para nada a cualquier autoridad desconociendo el carisma jerárquico de la Iglesia.
Su justificación es que El Espíritu Santo es Libre, por lo tanto no necesitamos de curas, de monjas, de Obispos, y hasta tampoco es necesario obedecer al coordinador zonal, ni al responsable.

Esta es una presunción falsa, ya que desconocen realmente al Espíritu Santo, según nuestro credo el ES procede del Padre y del Hijo, ósea depende del padre y del Hijo.

El Padre envía al ES para hacer la Obra del Padre en María (Lucas 1:28-35)

El Espíritu Santo enviado por Cristo para cumplir la voluntad del Hijo (San Juan 20:19-25).
En la Iglesia de Cristo la Presencia del Espíritu Santo es para extender la Obra de Cristo a lo largo de la Historia. El Espíritu Santo no es anarquía ni caos. Si procede del Padre y del Hijo es Orden. El Padre ordenó la creación y el Hijo dependió de la Obediencia al Padre. Quien les escucha a ustedes, me escucha a mí; quien les rechaza a ustedes, me rechaza a mí; y el que me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.» Juan 10:16.

6. Inmediatismo:

Esperarlo todo de una intervención divina y milagrosa de Dios, cancelando el ejercicio de los medios y de la prudencia humana.

Esto se ejemplifica con frases como: ¡Dios no quiere que sufras, él te va a curar! ¡Ven para de sufrir, Se te van a solucionar todos tus problemas, tendrás abundancia de bienes materiales! Tírate abajo porque dice la Escritura que enviará a sus Ángeles para que te sostengan. Mt 4:3

Que irresponsabilidad, dejarle todo a Dios, para que te solucione todo, falsa ilusión satánica.

Entonces, ¿Dónde queda el sentido del sufrimiento de Cristo? Creen que he venido a traer la Paz? ¿Quieres seguirme? El hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza, toma tu cruz y sígueme Lc 14:27

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Acaso las pruebas, la aflicción, la persecución, el hambre, la falta de todo, los peligros o la espada? Como dice la Escritura: Por tu causa nos arrastran continuamente a la muerte, nos tratan como ovejas destinadas al atadero. Romanos 8:35-36.

7. Fundamentalismo bíblico:

Tomar el texto de la Escritura al pie de la letra sin ninguna norma de interpretación, y aplicarlo de inmediato a las circunstancias presentes. El fundamentalismo Bíblico es demoníaco.

8. Elitismo:

Sentirse superiores, despreciar lo que no es directamente renovación y criticar a aquellos que no comparten las mismas ideas. Nuestro movimiento tiene el monopolio de los carismas, y del Espíritu Santo, es el mejor. Los otros grupos son pichiluhes.

9. Glotonería pseudo-espiritual: (Falsa espiritualidad)

Alimentar una avidez demasiado humana de experiencias espirituales que no son sino experiencia psíquicas. A cada rato “abusar de la Oración de sanación interior para sentirnos espiritualmente llenos”

10. Carismanía:

Reducir la Renovación a una carismanía barata y peligrosa.

11. Indiferentismo ecuménico:

Creer ingenuamente que no hay diferencias profundas entre católicos y otras expresiones cristianas.

En esto me quiero detener, en las últimas semanas que he abordado este tema de la RCC en los grupos católicos de Facebook, he notado que realmente a veces es difícil discernir si están defendiendo a la RCC o a las sectas protestantes pentecostales.

Como dije en mis primeras intervenciones, muchos ya son protestantes sin darse cuenta de ello.

12. Alineación:

Engolosinarse de tal manera de las cosas del Espíritu, que se descuide la urgente participación en el compromiso social cristiano para construir este mundo en el cual vivimos.

Tomado del libro LA RENOVACIÓN EN EL ESPÍRITU SANTO Teología Pastoral de SALVADOR CARRILLO ALDAY, pp. 152-153.


Soluciones pastorales.

Ya tenía unos meses que estaba visitando nuevamente a la Iglesia católica después de ser protestante (sí, fui protestante por si es primera vez que lees mi blog) unos amigos me invitaron a ir a la “asamblea de oración de la RCC” de la Parroquia, era en la ermita El calvario, fui. La verdad, la actividad fue agradable aunque tensa, el coordinador pasó toda la noche observando a la puerta de la Iglesia con la esperanza de que el párroco asistiera a esa sesión. Ya tenían cinco meses que no llegaba el párroco a impartir la formación mensual de la RCC y verlo en la puerta, observando la calle con la esperanza que el vehículo del padre se parqueara me angustió bastante, sentí un pesar por el movimiento y el descuido del presbítero.

Luego conversando con él, me dijo que no le gustaba la RCC, que “el tiempo de los carismáticos había culminado” por eso iba a intentar que desapareciera el movimiento de la parroquia, poco a poco para que no se sienta.

Al poco tiempo me enteré que los carismáticos andaban “desenterrando hechizos” (en mi país existe la creencia que los brujos entierran cosas en tu patio para traerte desgracias por petición de un vecino que te tiene envidia) y haciendo exorcismos. Fue lamentable enterar de esta situación.

Realmente el éxito o fracaso en los grupos de Renovación Carismática Católica (RCC) depende, en considerable parte, del cuidado o descuido que se tenga de ellos. Una realidad evidente es que a la Renovación acude toda clase de personas, en su mayoría carentes de formación religiosa. El hecho, lejos de ser condenable, manifiesta la providencia amorosa del Padre que no cesa de llamar a todo mundo (en particular a los pobres y necesitados, ya sea material o espiritualmente) a participar de las riquezas del Reino.

Las multitudes que iban en pos de Jesús para ser curadas o para escucharlo, o inclusive el grupo de los Doce, ¿acaso habían recibido ya una conveniente formación? Jesús se la tuvo que dar. Él se encargó de formarlos. Es lo mismo que sucede en la Renovación. Los sacerdotes no se deben escandalizar por el hecho de que la gente que acude, atraídos por la curiosidad o tocados por la gracia, no sepan nada. A ellos toca proporcionarles la formación requerida. Es un hermoso campo de labranza, abierto por el Espíritu. La tarea será ardua pero exaltante. A veces habrá que comenzar de cero; pero será causa de honda satisfacción espiritual ver cómo los fieles van creciendo en su vida espiritual y en el conocimiento de la fe.
Ante estas perspectivas, los párrocos deben:


1. Procurar adquirir un conocimiento amplio y rico de lo que es la Renovación en el Espíritu Santo.
2. Estar al tanto de las orientaciones que el Magisterio de la Iglesia, ya sea universal como nacional o diocesano, ha dado o vaya dando a propósito de la Renovación.
3. Recibir suficiente información de los caminos que lleva a la Renovación a nivel diocesano, nacional e internacional: sus logros, sus éxitos, sus problemas, sus dificultades.
4. Impartir a los grupos de Renovación, de acuerdo a las directivas del Papa Pablo VI y Juan Pablo II, una sólida formación doctrinal: bíblica, teológica y espiritual, teniendo en cuenta la Tradición y el Magisterio de la Iglesia.

Tomando en cuenta estas acciones la RCC será un gran instrumento de evangelización en las parroquias, esto aplica también a cualquier otro movimiento, llámese Cursillos de cristiandad, Neo catecúmenos, Emaús, Hijos de Dios. Todos los grupos que Dios ha suscitado en las parroquias necesitan la atención debida y su formación constante.

Esta es la última entrega de este tema, espero con ellos haber abonado al dialogo y discernimiento de lo que es la Renovación y las necesidades pastorales que requieren.

Si te ha gustado comparte.

Posdata: Para los que preguntan sobre la forma empleada en este blog para citar las referencias bíblicas, se debe al uso de una tecnología que reconoce solo los dos puntos para enlazar la referencia con el texto, permitiendo leer el texto citado sin salirse de la página, solo dando clic encima de la cita.


Paz y bien.
Share: